¡ Cantaré eternamente tus misericordías Señor !

El pasado 11 de febrero de 2005, comenzó en nuestra Archidiósesis la Adoración Eucarística Perpetua, en la capilla de la Inmaculada Concepción, del Arzobispado de Toledo. El Sr. Arzobispo de Toledo, don Antonio Cañizares, presidió la celebración de la eucaristía en la Iglesia de los PP Jesuítas, y una vez finalizada, más de un millar de fieles participaron en una procesión solemne con el Santísimo hasta la citada capilla, donde a partir de ese momento quedó expuesto, para todos los días del año durante las 24 horas.


Justo Lofeudo: "Si el mundo abre sus tiendas 24 horas, nosotros también queremos tener las puertas abiertas de la Iglesia las 24 horas"

El sacerdote Justo Lofeudo, coordinador de la Adoración, explicó a Veritas que había dos razones para llevarla a cabo.

"La primera es que estamos en el Año de la Eucaristía y el Santo Padre ha pedido que en cada ciudad o centro urbano haya un lugar dedicado a la Adoración Perpetua", explicó.¿Qué es la Adoración Perpetua?
Es una cadena inquebrantable de amor y adoración en la que los fieles de una parroquia se unen para ofrecer, cada uno, una hora a la semana de adoración ante el Santísimo Sacramento, tanto del día como de la noche, durante los siete días de la semana
"El Papa nos pide abrir las puertas de la Iglesia a Cristo en momentos en los que las personas no suelen entrar y si el mundo abre sus tiendas 24 horas, nosotros también queremos tener las puertas abiertas de la Iglesia las 24 horas", dijo. Añadió que de esta manera, "cualquiera puede ir a cualquier hora y encontrarse con el Señor". Y sobre la segunda razón afirmó que "adorar al Señor perpetuamente es hacer en la tierra lo que se hace en el cielo". "Rodeamos al Señor en una cadena inquebrantable de amor a través de adoradores, que se van turnando sin interrupción", añadió. Aseguró también que "cuando se adora al Señor perpetuamente, las gracias que concede son enormes".

Justo Lofeudo es misionero de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, cuyo carisma es la predicación y luego la organización de la adoración perpetua. El padre explicó esta mañana que ésta es la tercera vez que organiza la adoración perpetua en España, ya que la primera fue en Cancela, Estepona (diócesis de Málaga) y la segunda fue en la parroquia madrileña de la Encarnación del Señor.

Otro de los aspectos que destacó Justo Lofeudo es la coincidencia de que comience el 11 de febrero, cuando se celebra la festividad de Nuestra Señora de Lourdes y que además de la parroquia esté bajo la advocación de la Inmaculada Concepción.

Consagración de La Capilla de La Adoración Perpetua al Corazón Inmaculado De María.

"Bajo tu protección nos acogemos, Santa Madre de Dios".

Madre del Señor y Madre nuestra, tú nos conoces y sabes de nuestros sufrimientos, nuestras inquietudes, debilidades y esperanzas, nuestro deseo de amar como el Señor quiere que amemos y al mismo tiempo nuestras limitaciones, tú María Santísima, acoge nuestro ruego que, movidos por el Espíritu Santo, dirigimos a tu Corazón. Abraza esta capilla de adoración perpetua que te confiamos y consagramos, con la certeza de que seremos oídos y sostenidos por tu poderosa intercesión.

Tú has sido la primera adoradora del Hijo de Dios hecho hombre en tu seno virginal cuando aún estaba siendo concebido y luego, en Belén, junto a tu castísimo esposo san José, cuando apenas nacido lo acostaste en el pesebre. Tú, María, viste a los pastores llegar hasta el pesebre aquella noche, para adorar a tu Niño y tu Dios, y escuchaste y te maravillaste por lo que decían, contando lo que los ángeles les habían dicho acerca de tu Hijo, y todo lo guardabas y meditabas en tu corazón. Tú también fuiste testigo de aquellos Magos de Oriente que habían peregrinado de lejos para adorarlo.

Como en el Niño de Belén, también hoy se oculta Dios. Como entonces, en la Eucaristía se hace pequeño, vulnerable, indefenso y renuncia a su esplendor y majestad para descender entre nosotros. Como entonces, también hoy vemos con cuánto amor y dulzura nos entregas a tu Jesús para nuestra contemplación y adoración. Es desde esta capilla, pequeño Belén, desde donde se derrama un torrente de gracia y misericordia por cada familia y por cada vida humana hoy tan amenazada. Madre de la Iglesia, ilumina al pueblo de Dios para que Jesús Eucaristía reine soberano indiscutido en nuestras vidas, para que lo amemos y adoremos cada día.

"¡Bajo tu protección nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desprecies las súplicas que te dirigimos en la prueba!" Cobija y guía a cada uno de los adoradores que vienen a esta capilla y acepta, Madre, esta consagración a tu Corazón para que nuestro Señor nos bendiga y proteja de todo mal. Amén.